EL MONJE QUE VENDIÓ SU FERRARI

Por: Tanya Hoepelman

Hoy quisiera hablar sobre un libro que en algún momento una persona  trascendental en mi vida me regalara (mi madre), porque estaba viviendo un proceso de mudanza a otro país y sentía que estaba dejando mis raíces por nuevos cultivos sobre plantaciones desconocidas y aún la mudanza era para mejor, con mejores expectativas y forma de vida, sentía que tenía todo y no tenía nada.

Me refiero al libro  “EL MONJE QUE VENDIO SU FERRARI”.

El libro es sobre un abogado muy importante que estudió en Harvard, que tiene mucho poder y dominio sobre su profesión.  Le va muy bien, creyendo que ya lo tiene todo, que se lleva el mundo por delante y que no le hace falta nada más.  Cuando de repente le da un infarto por el cual casi pierde la vida y es cuando hace un viaje dejando todo su mundo material atrás para ir en busca de la sabiduría espiritual de unos monjes en el Himalaya.

Cuando agotamos nuestra mente, cansada de fuertes presiones, acabamos haciéndolo también con nuestros propios pensamientos, generamos actitudes negativas, marcando unos círculos viciosos y limitando nuestra propia capacidad emotiva de dar soluciones y respuestas equilibradas a nuestras vidas. También es una filosofía de vida aplicable a la vida familiar, tan perjudicada por los impactos negativos que proceden de la vida y de la forma que apliquemos para encarar cada día, cada circunstancia.

A dónde nos lleva el autor con esta fábula?, La senda que traza, puede llegar a ser otra loca búsqueda si no es motivada y fortalecida por la fe en el poder superior que tenemos cada uno de nosotros y que nos pasamos la vida procurando lograr y conseguir el que está afuera sin empezar desde adentro. La auto-realización por sí misma no motiva. Es la noción que se tiene de lo divino, del ideal supremo, lo que hace al hombre.

“Administrar nuestra mente es administrar nuestra vida”. De los miles de pensamientos diarios muchos -quizás excesivos- son negativos… Acabamos convirtiendo nuestra mente en un vertedero de energía tóxica. Nos apegamos a los razonamientos negativos y nos mueve el piso de nuestro mundo en el trabajo, la vida familiar… ¿podemos recurrir a técnicas de autocontrol? ¿Son eficaces estas técnicas?

Empecemos partiendo de que no importa lo que te ocurra en la vida, puesto que tienes la capacidad de elegir libremente tu reacción!! Y de ella dependerá el siguiente paso hacia el éxito o el fracaso de si superas o no las cosas que te pasan, si aprendes o no de ellas, si le encuentras la finalidad positiva a cada situación y lo más importante, decides con ellas darle el verdadero sentido a lo que lo merece o seguirte creyendo el que todo ya lo sabe.

“Julián había encontrado a los monjes “sabios de Sivana”, de allí aprendió, por medio de técnicas que el yogui Raman le enseño los siguientes fundamentos de una vida autodiciplinada y  feliz:”

  • Cultiva tu mente y florecerá más allá de tus expectativas.
  • La calidad de la vida, viene determinada de la calidad de los pensamientos.
  • No existen los errores, solo las lecciones. Considerar los reveses como oportunidades de expansión personal y crecimiento espiritual.
  • El propósito de la vida es una vida con propósito.
  • Descubrir y luego llevar a cabo la meta de tu vida aporta una satisfacción duradera.
  • Marcarse objetivos claramente definidos en lo personal, profesional y espiritual, y luego tener el valor de obrar en consecuencia.
  • El éxito empieza por dentro.
  • El esclarecimiento se logra mediante el cultivo constante de la mente, cuerpo y alma.
  • La disciplina se logra realizando constantemente pequeños actos de coraje.
  • Para que madure la autodisciplina hay que alimentarla con actos de fuerza de voluntad.
  • La fuerza de voluntad es la virtud esencial de una vida realizada.
  • La calidad de la vida se reduce en definitiva a la calidad de lo que uno aporta.
  • Cultivar lo sagrado de cada día, vivir para dar.
  • Elevando la vida de los demás la vida propia alcanza las más altas dimensiones.
  • Vivir en el ahora. Paladear el presente.

“Estoy convencido de que en este día somos dueños de nuestro destino, que la tarea que se nos ha impuesto no es superior a nuestras fuerzas, que sus acometidas no están por encima de lo que puedo soportar. Mientras tengamos FE en nuestra causa y una indeclinable voluntad de vencer, la victoria estará a nuestro alcance”

Windston Churchill

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Posted in La Vida en Versos by Tanya Hoepelman on marzo 21st, 2017 at 3:21 pm.

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