¿Cuándo Perder Es Ganar En Una Relación?

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Estaba leyendo el diario el fin de semana y vi ese título o parecido y me vinieron tantas cosas a la cabeza, la primera de ellas el poder que tenemos en subestimar tantas cosas en nuestras vidas y les damos demasiado valor e importancia, sin embargo cuando se trata de que se la demos a nuestros nombres y apellidos nos cuesta y lejos de darle la debida importancia nos menospreciamos ya sean con palabras o con hechos.

Si bien es cierto que las relaciones luego de establecidas, ya sea por un noviazgo de tiempo determinado o una relación marital, siempre se apela a “salvarlas”, a “modificarlas y arreglarlas”, muy válido y en algunos casos solo se precisan “ajustes”, pero hay otros casos donde esto no es suficiente porque lo más sano para ellos es continuar cada cual con sus vidas partiendo de cero.

Es historia habitual del día a día que las relaciones puedan llegar a su fin, ya sea porque han cumplido su ciclo o porque se haya accidentado y las heridas no cicatrizan o paran de sangrar.  Inclusive porque ya de ambas partes se dio todo lo que se tenía para dar y no se completó el “más” que cada uno esperaba del otro.  Convirtiéndose en la misma melodía sin ritmo que nos despierta como reloj despertador cada mañana.

En cualquiera que fuera la circunstancia llega el momento de decidir es esto lo que realmente yo quiero?,  es lo que me hace feliz?, la vida es tan corta, tan rápida, sin embargo la vivimos tan lenta y tan larga que pensáramos que no acabaría jamás.

Entonces, nos estancamos como estacas en el mismo círculo vital y NO soltamos porque entendemos que hay motivos que hay causas, que hay consecuencias, o porque simplemente ya la rutina nos programó la vida y nos mató las iniciativas y nos detonó las esperanzas.

Nos convertimos en esas personas que toman sustancias a pesar de que les hacen daño, pero ya sienten que su cuerpo no puede funcionar sin ellas, entonces eres tu o precisas que accionen sobre ti para tu ser? Lo has considerado?

Si nos pusiéramos a enumerar los motivos por los cuales una relación puede ser sin ser, estar por estar, o simplemente sobreactuar, la verdad no pararíamos hoy de tantas causas, o las que nosotros mismos denominamos “causas”, pero  por más difícil que sea salir de un laberinto no será más ni menos importante que hallar la salida y ya no estar vinculado a las mismas paredes y caminos que te llevan al mismo callejón.

A diario los títulos son “porque termina una relación”? “el divorcio”.  Pero no le damos mucha importancia a ese cúmulo de relaciones bajo la luna, escondidas en la sombra que llevan por título “Porque NO terminan”, porque la agonía y el llanto de los maltratos?, porque el oscuro telón que cubre el desamor?,  ese vacío del sentimiento perdido?, o ese poema a medias que ya perdió la rima que ya no tiene musa….

Sentimos que perdemos, pero no evaluamos lo que NO estamos ganando.  Sientes que terminar esa relación es dañino para tu alma y que el mundo se detendrá.

Es el gran problema de querer más nuestras circunstancias a nuestro alrededor que a nosotros mismos.

Cuándo perder es ganar?

Cuando aplicas el primer y más importante paso de primero quererte más a ti mismo que  a los demás para poder empezar a determinar lo que no te conviene, ni te suma en lugar de eso te resta.

Cuando a TIEMPO puedes  dejar  de lado  una relación que no dio frutos o que los mismos no pudieron ser conservados, cuando logramos ver lo que estamos dejando de ganar en lugar de seguir creyendo en lo que eventualmente vamos a perder.

Cuando logras reestructurar y organizar tu vida amorosa en base a lo que realmente amas, anhelas y va acorde con tus sueños y alcance espiritual.

Cuando “soltamos” y dejamos que todo fluya, cuando no forzamos, fingimos, mentimos, y dejamos que sean las esencias de las almas que se desarrollen.

Cuando empieces a dejar de esperar que alguien te “valore” cuando no es trabajo ni compromiso de tu pareja ni de los demás sino de ti mismo. Si no te quieres, nadie te querrá, si no te respetas no esperes recibir respeto de nadie, si no crees en ti que esperas creer o que crean de ti?

Cuando dejes de seguir  a “alguien”  y te sigas a “ti mismo”, cuando encares tus necesidades y las busques, dejando de buscar las de alguien más, no sigas, SIGUETE, una buena relación irá a la par contigo no más atrás ni más adelante, si no van en paralelo no son par.

Si  estás con alguien y lejos de darte paz  te perturba, si en lugar de armonía hay tensión, si no existe comunicación ni los mismos ideales, si no recibes lo que necesitas, no insistas!, empieza por soltar, y empezar a enamorarte de ti misma (o).  “Todo en la vida cae por su propio peso”.

Si en su defecto eres TU que quieres aferrar a alguien a tu lado, aún a sabiendas que no solo nada es como te gustaría si no que vives en la mentira  y sueño de creer que te aman cuando no es así, QUIERETE ¡ trabaja en la seguridad de tu autoestima, busca tu potencial y desarróllalo!, suelta! Libera! Con ello lograrás liberarte a ti mismo, no te conformes con menos cuando puedes tener más, no te permitas tener a tu lado una mentira, mereces como todos una grandiosa realidad, TU realidad.  AMATE.

“El verdadero amor no es un sentimiento altruista es un sentimiento que sólo da frutos cuando el beneficio es RECIPROCO.”