Necesidades, Motivos Y Pulsaciones
El problema de nosotros los seres humanos con la motivación es extraordinariamente complejo, ya que bajo su estudio y nuestro criterio subyacen miles de ideas al respecto de cómo encararlas, de donde nacen o como surgen.
Hablar de motivos, para muchos supone la existencia de intenciones y por tanto de libertad y voluntad en el hombre; mientras que para otros, sobre todo muchos científicos, la motivación son reacciones “programadas” ya sea genéticamente o aprendidas a lo largo de la vida de cada persona.
Será el libre albedrío que poseemos? mecanismos biológicos?, situaciones aprendidas? en presiones inconscientes, pero sobre todo en decisiones voluntarias orientadas hacia fines particulares y por consiguiente dotadas de intencionalidad?
Esta mañana una amiga que quiero mucho me dice tanya quiero hablar contigo y les cuento que cuando me expone lo que le está pasando para mi sorpresa era como verme en un espejo , me parecía escuchar una narración de casos míos y dije , oh dios! ….oops. Se presenta alguien pidiéndote un consejo, una opinión, un parecer, y preciso lo vives o has vivido y entra el dilema en función de que sabes lo que tienes que contestar, pero también sabes lo difícil que te ha sido aplicarlo a ti mismo.
Cómo le das motivos? Cuál motivación, cuáles necesidades, pulsiones le haces recordar o saber para que encare su vida? Cómo das un motivo cuando te cuesta tenerlos?, descifrarlos, codificarlos…
Por su parte, los que apoyan la visión de que el hombre solamente reacciona ante su entorno, consideran que los motivos carecen de una finalidad dada por la propia persona.
Por mi parte pienso que la primera postura engloba a la segunda y la complementa con una visión más extensa y profunda; y sostiene los hechos incuestionables de que la conducta de nosotros los seres humanos, en múltiples ocasiones es determinada por circunstancias físicas, fisiológicas, sociales y rescata la posibilidad de que el ser humano dé a su vida cierta dirección elegida libremente.
Les cuento que cuando me tocó irme de mi país, lo consideraba como una de las peores cosas que me podían estar pasando en la vida en ese momento, sin embargo luego de que pasara el tiempo y que me acomodara “voluntariamente” al país de mi nueva residencia en ese momento pasé a valorar todo lo productivo que el cambio trajo a mi vida, incluyendo el que considero más importante que es lo que llega a madurar una persona cuando le toca tener cambios de país y la influencia cultural que aporta al intelecto y a nivel emocional.
Sin embargo en mi charla con mi amiga el motivo que le dije que en ese caso el motivo más importante que considero es al que debemos enfocar la atención es A ELLA MISMA, porque hay circunstancias en las que solo adquieres una motivación cuando adquieres un beneficio, que debe calibrar tu alma de lo contrario para que prestarle más atención, más sufrimiento, más ahogo, sólo nadas y nadas si sabes que cerca está la orilla?, y si no está entonces deberás pensar en ti? Si te detienes te ahogas cierto? Si no hay un puerto cerca pasa a ser vital la necesidad de vivir, de salvarte.
Sin embargo, para hacer más clara nuestra postura ante la motivación, no importa el origen de la misma, siempre prevalecerá la capacidad de la propia persona de decidir si lo que experimenta realmente se convertirá o no en un MOTIVO. Nuestra conducta siempre tendrá la motivación que nosotros mismos decidamos.
Normalmente una necesidad se identifica con una CARENCIA.
Que necesitamos para motivarnos:
Un estado de tensión interna que despierta, mantiene y dirige nuestra conducta hacia la meta!
Una RAZON consciente que nos damos nosotros mismos para justificar la conducta que adoptaremos
Una RAZON inconsciente que genera un determinado comportamiento en nosotros.
Una ACTITUD O DISPOSICION que guie esa conducta!
Un IMPULSO entendiendo por este os motivos primarios cuya base es conocida.
La motivación es un proceso intrínseco que sucede dentro de nosotros, donde interactúan nuestras sensaciones, emociones, sentimientos y nuestras ideas es por ello que podemos ayudar a disponer las circunstancias en una tercera persona para que encuentre o genere en sí mismo los estados de ánimo y sus RAZONES, pero a lo que debemos apelar es justamente a encontrar cuáles son esos motivos y razones? Qué queremos? Qué perseguimos para poder hallar las motivaciones pertinentes. Con ella tendremos la fuerza que será capaz de movernos hacia cierta dirección. Y utilizar todos los reforzadores condicionados que nos ayudan a encausarnos en el encuentro de esas razones y motivos.
“La motivación es nuestra facultad de dar a la conducta una dirección especifica, un norte con causas, voluntad a las razones y motivos a la voluntad”
Mis lecturas sacadas de psicología, una visión científico humanista, Fernando Zepeda Herrera